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Alergia a los ácaros en animales

Los ácaros son pequeños artrópodos de un tamaño inferior a 0.3mm de la familia de las garrapatas y de las arañas. En concreto, los ácaros que más alergias causan son los ácaros del polvo (Dermatophagus pteronyssinus y Dermatophagoides farinae) y los ácaros del almacenamiento (Tyrophagus putrescentiae, Lepidoglyphus destructor y Acarus siro).

Ácaros del polvo

Los ácaros del polvo deben su nombre a que su fuente predilecta de alimento son las escamas de la piel (dermato-piel, phagos-comer, “comedores de la piel”). Sus condiciones de hábitat habituales son temperaturas de 20ºC y a una humedad relativa mayor a 70%. Se encuentran en las almohadas, los colchones y las alfombras de las casas. La concentración de los ácaros en las casas aumenta durante las épocas de cambio estacional (primavera, otoño) con lluvias y temperaturas suaves, y suele disminuir durante los veranos (clima seco, caluroso) e invierno (clima frío y seco). Los alérgenos de los ácaros que con más frecuencia producen alergia se encuentran tanto el cuerpo del ácaro como en sus heces.

Ácaros del almacenamiento

Los ácaros del almacenamiento son muy frecuentes en alimentos secos almacenados (pienso seco, cereales, legumbres, semillas, frutos) y sobre todo en alimentos con mucha grasa y proteínas. En el interior de la casa se encuentran sobre todo en la cocina y el baño ya que la humedad ambiental les es beneficiosa.

Consejos para reducir la exposición doméstica a los ácaros

  • Quitar las alfombras o moquetas de la casa, especialmente de la cama del animal, o usar pequeñas alfombras que puedan ser lavadas.
  • Reemplazar el material de la cama del animal que contenga lana, algodón, crin o plumas, por materiales sintéticos.
  • Lavar la ropa de la cama del animal con agua caliente (>60ºC) cada 15 días.
  • Ventilar la casa a diario y aspirar la zona donde duerme el animal, al menos una vez por semana.
  • En la limpieza diaria de la casa, se puede incorporar a la bolsa del aspirador un ectoparasitocida. Usar el aspirador cuando el animal no esté presente.
  • Usar productos acaricidas cada 3 meses en los lugares de la casa donde el animal pueda tener acceso.
  • Mantener la comida fresca y seca, alejada de las áreas húmedas y no permitir que el agua entre en el plato de la comida del animal.
  • Evitar la contaminación del pienso seco con ácaros del almacenamiento, reemplazando frecuentemente los sacos de pienso, y exponiéndolos lo mínimo posible a altas húmedas.
  • Baños que permitan eliminar los alérgenos depositados en la piel.

Es importante recordar que estas medidas pueden ayudar a reducir la exposición a los ácaros. Sin embargo, su completa eliminación del ambiente es prácticamente imposible.